Creatividad Jurídica

Introducción

Tradicionalmente, los abogados han seguido una serie de formulismos y procedimientos establecidos, pero los profesionales del derecho deben ser capaces de adaptarse a nuevos desafíos, cambios y a la tecnología para poder ofrecer soluciones innovadoras y eficaces que sean coherentes con el ordenamiento jurídico, el contexto y que se ajusten a las necesidades de sus clientes y de la sociedad.

La creatividad jurídica no es solo una habilidad deseable, sino también una necesaria en el ámbito legal. La creatividad jurídica implica tener una mente abierta, crítica y analítica, así como un conocimiento profundo y actualizado del ordenamiento jurídico, y de las situaciones, cosas, personas y todo objeto sobre el que se ha de aplicar el derecho. También requiere una actitud curiosa, proactiva y colaborativa, que busque aprender de otras disciplinas y perspectivas, y que aproveche las oportunidades que brindan las nuevas herramientas y recursos disponibles. La creatividad implica combinar, transformar y asociar elementos conocidos de manera novedosa, así como romper con los esquemas y las rutinas establecidas.

Tradición vs. Creatividad

Un abogado tradicional puede seguir los procedimientos y formulismos existentes al pie de la letra, me atrevería a decir que, un abogado tradicional espera que todo este dicho y solo aplicar de manera mecanizada el derecho sin proponer algo nuevo, ni en forma ni en fondo.

Un abogado creativo no se limita a seguir los procedimientos establecidos, en cambio, busca entender mejor las necesidades de su cliente y su contexto, inclusive trabajar de la mano con su cliente para entender completamente su negocio, situación, características y finalidades, y a partir de ese entendimiento integral buscar la base del derecho aplicable, pero proponiendo nuevas formas de aplicarse o interpretarse de modo que honre la finalidad de la norma sin limitar su alcance ni la actividad de su cliente.

Un buen ejemplo

El coworking tuvo una verdadera efervescencia antes de la pandemia COVID-19, y fue posible gracias a que los abogados encargados de formalizar esta relación jurídica tuvieron a bien aprovechar la base jurídica del principio de autonomía de la voluntad que rige en la teoría general del contrato. No habiendo un contrato hasta ese momento tipificado en la norma (en México), construyeron uno y múltiples variantes para poder regular el servicio de Coworking. A partir de los principios generales del derecho, el marco regulatorio existente, y la potestad creadora de las partes, generaron instrumentos jurídicos viables y a la medida de las necesidades de sus clientes.

Conclusión

La creatividad jurídica es una habilidad necesaria y deseable para los abogados, que les permite ofrecer soluciones innovadoras y eficaces a los nuevos desafíos, cambios y oportunidades que se presentan en el ámbito legal. La creatividad jurídica se manifiesta en la capacidad de combinar, transformar y asociar elementos conocidos de manera novedosa, así como de romper con los esquemas y las rutinas establecidas, sin dejar de ser coherente con el ordenamiento jurídico, el contexto y las necesidades de los clientes y de la sociedad.


Escrito por: Augusto MENESES.

Abogado Especialista en Tecnologías de la Información.